EN ANÁLISIS BINACIONAL, PRESENTAN SITUACIÓN ACTUAL DE LA MIGRACIÓN MEXICANA EN E.U. Y EN MÉXICO
- La migración México – Estados Unidos se encuentra en su nivel más bajo de los últimos 30-35 años.
- México tiene hoy la mayor población inmigrante de su historia. Esta incluye migrantes de retorno mexicanos, y sus hijos y parientes nacidos en Estados Unidos.
- Ambos países tienen problemas para (re)integrar a sus migrantes.
- Se recomienda que ambos gobiernos asuman un compromiso binacional para servir mejor a los migrantes y a las poblaciones afectadas por la migración.
México, D.F a 30 de abril de 2013.- En la última década dos acontecimientos han definido el contexto de la migración México-Estados Unidos: la crisis económica de Estados Unidos y un control migratorio sin precedentes lo que ha traído como resultado un decremento de la emigración y un gran contingente migratorio de regreso a México. Estos hallazgos son parte del informe llamado “Diálogo Binacional sobre Migrantes Mexicanos en Estados Unidos y México”.
Con la participación de 28 expertos de Estados Unidos y México, liderados por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) y la Universidad de Georgetown, el estudio examina la población documentada e indocumentada, los programas de trabajadores temporales y el empleo pero también en educación, salud, inseguridad y programas sociales. Se analiza con detalle lo sucedido con los migrantes de retorno y sus familias en México.
Agustín Escobar Latapí, investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social de Occidente en Guadalajara, Jalisco; Susan Martin, directora del Institute for the Study of International Migration y titular de la Cátedra Herzberg de la Universidad de Georgetown en Washington y Lindsay B. Lowell, director de estudios de política y demógrafo especialista en migración dieron a conocer los principales hallazgos del informe.
Principales Hallazgos
1.- Población
La migración México – Estados Unidos se encuentra en su nivel más bajo de los últimos 30-35 años. Además, hay más mexicanos que usan programas de trabajadores temporales, y esto ha colaborado a que los flujos ocurran dentro de cauces legales.
En 2005 fueron 230 mil los mexicanos que respondieron en el Conteo de Población que habían vivido en E.U. cinco años antes; en 2010 fueron 980 mil. Nuestra población de migrantes retornados de Estados Unidos se cuadruplicó. Esto se debe a que después de la crisis y del recrudecimiento de las penas a los indocumentados, quien regresa a México ahora tiende a quedarse en México, lo que no sucedía antes del año 2005. Además, ingresa a México otro grupo de nacidos en Estados Unidos, que la mayoría de las veces consiste de hijos, cónyuges y otros parientes de los migrantes de retorno. En 2010 este grupo consta de 739 mil personas, más del doble de las detectadas el año 2005. La mayor parte (77%) son menores de edad, cuyas necesidades educativas tienen que atenderse en México. Se encontró que los migrantes no retornan a su pueblo natal sino que regresan a localidades mexicanas donde crece el empleo.
2.- Empleo
Los mexicanos en Estados Unidos vieron mejorar sustancialmente sus empleos y sus ingresos en el periodo 2000-2007. La proporción de adultos en edad laboral empleados era mayor, y la de desempleados menor, que la de otros grupos de la misma edad en E.U. A partir de 2008 se registró más desempleo e ingresos con mayores caídas que otros grupos.
La política de migración en el sitio de empleo es contraproducente. Dado que una gran cantidad de inmigrantes indocumentados tiene hijos estadounidenses, cuando son expulsados de un empleo hacen lo posible por quedarse en E.U. clandestinamente. Esto significa que se quedan sin los apoyos tradicionales para trabajadores de escasos ingresos. En esas circunstancias, su pobreza crece, y la desventaja de sus hijos en la escuela y el mercado de trabajo también.
Las perspectivas para los próximos 10 años en E.U. han empeorado. Los pronósticos de la oficina de estadísticas del trabajo (BLS) prevén un crecimiento modesto de los empleos que han ocupado los mexicanos, y en general menos crecimiento del empleo que de la economía. Por otra parte, en México el empleo creció más que la economía, pero sigue siendo insuficiente para los jóvenes que lo demandan, y por otra parte los ingresos no han mejorado. Pero el empleo agrícola, después de reducirse entre 2000 y 2010, crece 10% entre 2010 y 2012. Dado que la emigración es mucho mayor en zonas rurales, esta tendencia puede ser significativa.
3.- Educación
En ambos países encontramos que los grupos de niños y jóvenes afectados por la migración tiene baja tasa de asistencia escolar y bajo desempeño escolar. La única excepción se encuentra entre los nacidos en Estados Unidos que asisten a la escuela en México.
En Estados Unidos, uno de cada siete alumnos inscritos en los grados 1 a 9 tiene por lo menos un padre mexicano. Los hijos de mexicanos tienden a estar en escuelas con menores recursos y a recibir instrucción de maestros menos calificados que el promedio. Los alumnos indocumentados tienen problemas particulares. El 45% de los indocumentados mexicanos no se gradúa de High School, comparado con 35% de los documentados. Pero el status indocumentado del padre también afecta la escolaridad de los hijos, que alcanzan menores niveles de escolaridad que los hijos de migrantes documentados.
Por lo que respecta a los descendientes de migrantes en Estados Unidos, los hijos de nacidos en México reducen su brecha respecto del promedio a la mitad, pero ahí su progreso se detiene. Incluso los nietos de mexicanos no alcanzan el promedio de escolaridad de Estados Unidos.
4. Salud
- Cuando salen por primera vez de sus comunidades en México, los migrantes parecen ser más saludables que sus vecinos, aunque la evidencia no es concluyente. Sin embargo, esta situación evoluciona. En primer lugar, la salud de las comunidades de origen cambia. Aumenta su alimentación, pero se adquieren hábitos poco saludables. Crecen la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, las enfermedades de transmisión sexual y las mentales relacionadas con el estrés. En segundo lugar, la salud de los mismos migrantes evoluciona negativamente:
- En Estados Unidos, la salud de los inmigrantes mexicanos es en general mejor que la de la población no inmigrante pero su salud también empeora con el tiempo. Además de la alimentación y hábitos poco saludables, operan en su contra condiciones laborales arriesgadas y sin protecciones adecuadas, y la carencia creciente de acceso a servicios completos de salud. En 10 años, la tasa de cobertura de los mexicanos en seguros de salud bajó de 40 a 35%.
- Los migrantes que suelen regresar a México en general tienen peores condiciones de salud que quienes no regresan, y que la comunidad que los recibe.
- En México la cobertura de los migrantes en seguros de servicios de salud crece rápidamente, básicamente gracias al Seguro Popular, aunque la calidad del servicio en este sistema debe mejorar.
5. Temor, inseguridad y vulnerabilidad
Las condiciones de seguridad personal para los migrantes han empeorado en ambos países. En México, las tasas de homicidio y otros delitos en contra de las personas y de su propiedad han crecido en los últimos 8 años. En Estados Unidos, el riesgo y la realidad de las deportaciones los han llevado a vivir en temor y más clandestinamente. Este temor está presente sobre todo pero no exclusivamente entre los indocumentados. Ambos factores afectan el bienestar de los migrantes, pero también su probabilidad de partir o regresar.
En el territorio nacional en general, el análisis mostró que, a nivel nacional, los municipios donde se presenta mayor cantidad de muertes relacionadas con la delincuencia organizada durante los últimos años son municipios donde es menor la frecuencia de partidas de migrantes y la migración circular, es decir los migrantes que han partido y vuelto en un periodo definido. Sin embargo, al analizar únicamente los municipios fronterizos, caracterizados por mayores niveles de violencia, sucede lo contrario: la mayor cantidad de homicidios se relaciona con mayores índices de intensidad migratoria.
6. Acceso a programas sociales y migración
Tradicionalmente se ha analizado la importancia de los servicios sociales en E.U. como factor de atracción de migrantes internacionales. Sin embargo, en Estados Unidos han quedado impedidos de acceder a una gran cantidad de apoyos de servicios y programas sociales. Las leyes de bienestar de 1996 les quitaron algunos beneficios, la reforma de servicios de salud (Affordable Care Act) de 2009 también les impide el acceso a servicios y subsidios.
En México, un análisis de la Encuesta Nacional de Niveles de Vida de los Hogares, aplicada a los mismos hogares en 2002 y 2005, encuentra que los hogares que tienen el Programa Oportunidades y el Seguro Popular tienen mayor probabilidad de que parta uno de sus miembros a Estados Unidos, pero también de que regrese. Por otra parte, un análisis etnográfico detallado de varias zonas y comunidades mostró que los migrantes de retorno sí enfrentan obstáculos para acceder a documentos y a programas y servicios.
Perspectivas y Recomendaciones
En Estados Unidos el Congreso y la Casa Blanca trabajan en una iniciativa avanzada de reforma migratoria. Dicha reforma tiene el potencial de mejorar sustancialmente la vida de los migrantes, y puede ser muy positiva. Sin embargo, es necesario hacer algunas advertencias y recomendaciones:
- La reforma es necesaria pero insuficiente para asegurar la integración social de los migrantes mexicanos en Estados Unidos. En la situación actual, la desventaja social de los migrantes mexicanos se observa hasta en la 3ª generación, que todavía muestra rezago escolar.
- El actual proyecto de reforma define un camino extremadamente largo y complejo para la regularización de los migrantes. Es posible que una parte sustancial de los migrantes mexicanos no pueda acceder al beneficio de la ley sin una acción concertada que los ayude a navegar el proceso.
- Existe el riesgo de que, si no se aplica cabalmente la ley de inmigración en el sitio de empleo en Estados Unidos, vuelva a crecer la población indocumentada de cualquier país. Sin embargo, es improbable que se regrese a los flujos de los años 2000 – 2005. Tampoco es recomendable que vuelva a esos niveles, dados los hallazgos negativos aquí descritos. México debe cambiar su actitud de que la partida de cientos de miles de trabajadores cada año es normal e inocua. El desarrollo de México debe incorporar a esta población.
La Comisión Binacional, creada en los años setenta por los gobiernos de Estados Unidos y México para atender de manera coordinada las múltiples necesidades que surgen de la vecindad, ha dejado de operar. Sin embargo, Estados Unidos tiene una mayor cantidad de ciudadanos suyos en México y México tiene 12 millones de ciudadanos en Estados Unidos, y muchos más si se aplica seriamente la ley de no pérdida de nacionalidad. Con el fin de que una potencial reforma migratoria funcione correctamente, pero también para atender mejor a las múltiples y numerosas poblaciones en ambos países que se relacionan con la migración, es necesario renovar el mecanismo binacional que ayude a regular los movimientos de personas y vele por sus intereses en el otro país.
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Reflexiones y propuestas ante la visita del Presidente Barack Obama a México
Impactos de la legalización sobre México

Enrique Berruga Filloy
Diplomático mexicano, fue embajador de México ante Naciones Unidas de 2003 a 2007
"Cruzar la frontera sin autorización es el pecado original; legalizarlos o darles una Green card, es el bautismo" - así lo plantee hace doce años al Procurador General de Estados Unidos, John Ashcroft, quien era reverendo de una iglesia cristiana. Comprendió perfectamente el símil y fue uno de los primeros partidarios en abrir una vía que permitiera a los indocumentados ganarse la naturalización. En esos días se nos atravesaron los ataques terroristas del 11 de septiembre y la puerta se cerró. Ahora, con las iniciativas de los ocho senadores de ambos partidos y el pronunciamiento del Presidente Obama en Las Vegas, parece que ha llegado la hora del bautismo.
Las implicaciones de una reforma migratoria como la que se ha planteado serán de enorme magnitud para México. Podrán naturalizarse alrededor de 6.8 millones de mexicanos sin papeles. Tendrán que pagar algunas multas, impuestos no declarados, tener limpio su expediente de antecedentes penales y aprender inglés. No está claro todavía a qué miembros de su familia podrán llevar de México a Estados Unidos, los hijos, la esposa, la tía. Tampoco hay precisión respecto al nivel de dominio del inglés que deberán tener, ni la manera como certificarán sus conocimientos.
El proceso tomará al menos una década, pero el resultado final es que buena parte de esos paisanos habrán de convertirse en ciudadanos de los Estados Unidos. Este es el aspecto más satisfactorio de la reforma. Los connacionales podrán finalmente salir de las sombras y llevar una vida normal y sin temores, con capacidad de participar plenamente en la vida del vecino país y defender sus derechos como cualquier otro. Pero, inexorablemente, sus vínculos con México se irán diluyendo.
México tendrá que prepararse ante un escenario inédito. En una primera etapa, las remesas que envían los paisanos podrían crecer, debido a que recibirán salarios más justos. Pero en poco tiempo, cuando sus familiares se unan con ellos en Estados Unidos, ya no tendrán a quién enviarle dinero. México perderá anualmente la mayor parte de los 20 mil millones de dólares que aproximadamente remiten año con año. Esto tendrá un impacto mayor en regiones tradicionales de expulsión como Zacatecas, Michoacán, Jalisco, Oaxaca y Guanajuato. ¿Qué políticas va a aplicar México en esas zonas? La urgencia que ha impulsado el Presidente Peña Nieto para realizar reformas estructurales en México serán cruciales para llenar el vacío de ingresos y de inversiones que dejarán las remesas.
El segundo impacto relevante es que la migración indocumentada tenderá a llegar cero. El punto número uno de la propuesta migratoria, tanto de demócratas como de republicanos, consiste en reforzar el control fronterizo. En los últimos cuatro años los cruces ilegales han disminuido 80%. La condición principal para aceptar la legalización es que el gobierno ofrezca garantías de que no habrá nuevos flujos ilegales. Durante los primeros cinco años desde la entrada en vigor de esta ley el Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos deberá demostrar que se ha logrado capturar a nueve de cada diez personas que intenten cruzar la línea fronteriza sin autorización. Se invertirán más de 3 mil millones de dólares para lograrlo. No obstante, será motivo de un debate político más que técnico, demostrar que los cruces han sido controlado en los niveles ordenados por esta nueva ley.
De lograrse este sellamiento, la frontera de nuestro lado será un hervidero de deportaciones y de personas que no logran cruzar. Muchos de ellos, en retorno o con expectativas de cruzar al norte, quedarán varados en las ciudades fronterizas mexicanas, lo cual puede crear un notorio desorden de asentamientos urbanos irregulares, de empleo informal y de una demanda inesperada sobre los gobiernos locales para el abastecimiento de servicios públicos. Los migrantes buscarán internarse por sitios cada vez más remotos, poniendo en riesgo sus vidas. Quien no encuentre buenas oportunidades de vida en México ya no podrá emigrar a Estados Unidos. La presión social y laboral aumentará en nuestro país. México tendrá que acelerar el crecimiento de su economía, para llenar el vacío dejado por las remesas, pero también para ofrecer los empleos que ya no encontrarán en Estados Unidos.
Otra consecuencia es que México podrá cerrar buena parte de los 52 consulados que mantiene en Estados Unidos. Sus tareas de protección llegarán a su fin cuando los paisanos se conviertan en ciudadanos estadounidenses. La Cancillería tendrá que hacer una reingeniería mayos de sus recursos. El sistema consular tendrá que adaptarse rápidamente a los cambios de la ley norteamericana para ofrecer servicios de documentación y orientación, tanto para los que opten por obtener su Registro Provisional de Inmigrante, como para aquellos que reconozcan de antemano que no podrán regularizar su status migratorio y por ende decidan regresar a México.
Es previsible que un alto porcentaje de los mexicanos indocumentados no puedan siquiera conseguir su permiso de estancia provisional, en función de que la ley -en caso de aprobarse como la han planteado los ocho senadores- determina que quienes tengan tres faltas administrativas (misdimeanors) o algún cargo penal más serio estarán automáticamente descalificados. Igualmente, tendrán que demostrar que han trabajado y vivido en Estados Unidos desde antes del 31 de diciembre de 2011. Este tipo de candados nulificará las posibilidades de regularización de un número indeterminado de paisanos, los cuales no tendrán más alternativa que continuar "viviendo en las sombras" con el riesgo constante de ser deportados o bien regresar a México.
Bajo esta perspectiva, el retorno a México deberá contar con un mecanismo de coordinación entre los gobiernos de México y Estados Unidos. México necesitará canalizar a los repatriados hacia puestos de trabajo que aprovechen la experiencia que han asimilado en su estancia en el vecino país y ofrecerles una guía para su reinserción en el país. Estados Unidos deberá realizar sus deportaciones de manera ordenada, en ciertos puntos fronterizos pactados con México y en el caso de criminales o personas de otras nacionalidades, establecer canales de devolución que atiendan estos casos especiales.
De igual o mayor importancia, México tendrá que mirar de forma distinta a la migración centroamericana que cruza por nuestro país rumbo al norte. Ya no habrá norte. Se quedarán en México o serán deportados a su país de origen. Nuestro país tendrá que establecer un plan ambicioso en nuestra frontera sur, ampliar la cooperación y la asistencia al desarrollo en América Central y buscar mecanismos para controlar y regular la migración que nos llega del sur. Esta es una tarea que jamás se ha ensayado en México. En la frontera con Guatemala hay más cruces clandestinos que legales, muchos más.
Bajo una visión geopolítica y económica, la reforma que discuten las autoridades norteamericanas apunta a trasladar la frontera del Rio Bravo al Suchiate. Ante el tapón humano en que se convertirá la frontera entre México y Estados Unidos, México se verá forzado a controlar de manera más efectiva los flujos en sus límites con Guatemala, al tiempo que tendrá que activas nuevos polos de desarrollo interno para descongestionar los cinturones industriales y humanos de la porción norte de México. Después de varias décadas en que la migración fue considerada una válvula de escape, para México ahora será una válvula de presión. Igualmente, en el terreno económico y social, con la legalización México perderá cuantiosas remesas, pero también la conexión con algunos de sus ciudadanos más audaces y capacitados, los cuales seguramente si obtendrán la legalización por parte de las autoridades norteamericanas. Muchos de los que sean deportados o se vean orillados a regresar no serán los más aptos ni los mejor educados ni los que tengan mejores conductas.
El reto para México será, en distintos ámbitos, especialmente serio. De ahí que mientras se discute y finaliza el texto de la ley migratoria estadounidense, México tendrá que realizar una tarea muy minuciosa de análisis de las implicaciones de esta nueva ley, de las estructuras nacionales que deberá aplicar a la atención del fenómeno y a iniciar una nueva etapa en su historia: la etapa de un México sin migración.
Bien podría afirmarse que la reforma migratoria que discute el senado de Estados Unidos tendrá mayores implicaciones para México que para el mismo país en donde habrá de promulgarse.
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El peso de la palabra "ilegal"
Brisa Ceccon Rocha
Iniciativa Ciudadana para la Promoción
de la Cultura del Diálogo AC
La palabra ilegal es sinónimo de ilícito, prohibido, ilegítimo, indebido, clandestino, y es común escucharla como un adjetivo de palabras como tráfico, sustancia, tala, caza y, sobre todo en Estados Unidos, de migrante o migración.
Este binomio, -migrante ilegal-, ha sido ampliamente utilizado tanto por medios de comunicación como por la población en general para referirse a aquéllas personas que cruzan la frontera hacia Estados Unidos y que no cuentan con papeles que les acrediten una estancia regular en el país. Sin embargo, el peso de este adjetivo va mucho más allá de una mera descripción en torno al estatus migratorio de una persona y esconde tras su uso una serie de prejuicios, violaciones, agresiones y abusos que padecen los más de 11 millones de migrantes a los que se les adjudica la palabra "ilegal".
Es por ello que activistas, organizaciones y medios de comunicación latinos llevan varios años librando una ardua batalla para erradicar de los debates públicos "the I-word" (http://colorlines.com/droptheiword/), considerada por ellos como peyorativa y criminalizante. Y no es para menos si tenemos en cuenta la proliferación en los últimos años de actitudes anti inmigrantes como la ley SB1070, el aumento de los crímenes de odio y las millones de deportaciones llevadas a cabo en los últimos años (500 mil al año durante la administración Obama y 300 mil durante la administración Bush).
Es decir, las palabras que elegimos tienen una carga, un efecto, un eco; reflejan un pensamiento y una acción. En algunos casos, su uso puede ser transformado, pero en este caso, perpetúa una condición y una percepción en torno a la comunidad migrante en Estados Unidos: Son los otros, los no-ciudadanos, los que no merecen derechos, los que debes ser extirpados como tumores, los invasores, los ilegítimos, los clandestinos, los invisibles, los ilegales. En ese sentido, el debate en torno a la palabra "ilegal" va más allá de la semántica, reflejando que la dificultad para cambiar el lenguaje es tanta, o mayor, a la de cambiar a la sociedad misma.
De ahí la trascendencia la decisión de la agencia de noticias Associated Press (AP) de suspender el uso del término "inmigrante ilegal", así como la noticia de que el periódico The New York Times también está considerando cambios en su terminología. La decisión de AP, -la agencia noticiosa más grande y más antigua del mundo (fue fundada en 1846)- ha sido considerada como un importante paso dentro de lo que podría convertirse en una etapa de cambio de actitud hacia la comunidad migrante en Estados Unidos, así como una manifestación del empoderamiento y del incremento de la influencia de los latinos en el país.
En el contexto de una posible aunque limitada reforma migratoria, noticias como la decisión de AP nos recuerda que el uso de el término "mirante ilegal" los deshumaniza y abre la puerta a la discriminación racial, a la violencia e impide el desarrollo de un debate profundo y respetuoso sobre la realidad migratoria en el país y en la región.
Que se escuche fuerte: ¡Ningún ser humano es "ilegal"!

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Ley de migración, un paso adelante y dos atrás
Pamela Castro Lobato
Clínica Jurídica de Documentación Migratoria e Identidad
"Contribuir al desarrollo del país a través de una gestión migratoria eficiente y segura, con base en el marco legal y el pleno respeto a la dignidad humana", para efectos legales esta es la misión del Instituto Nacional de Migración, para efectos prácticos esto no se cumple.
Es interesante ver que uno de los principios que sustenta la política migratoria del Estado mexicano sea la congruencia; esa que sí es acertada cuando se exige para los connacionales en el exterior un trato digno y de respeto a los derechos humanos, y no lo es cuando se olvida el trato brindado a los extranjeros en México.
Un claro ejemplo de esto se da en los trámites de que día a día resuelve el Instituto Nacional de Migración donde no es suficiente tener una ley de migración regresiva, restrictiva y limitativa en cuanto a obtención de documentación migratoria, a esto se suma la falta de conocimiento de la normativa en materia de migración de algunos servidores públicos la cual queda en evidencia con las resoluciones emitidas por estos.
 Lo más drástico es la enunciativa y sí limitativa lista de personas que pueden tener acceso a un documento migratorio en México, pues si las personas extranjeras no cuentan con parentesco con persona mexicana o extranjera con regular estancia en el país, o no fueron víctimas o testigos de delito grave cometido en territorio nacional o peor aún, aunque tengan documento migratorio vencido si éste tiene más de 60 días de haber expirado ya no tienen derecho a regularizarse y tendrán que abandonar el país, supuestos diferentes a la Ley General de Población, en la que se establecía el acceso a la regularización de una manera inclusiva, donde era válido ser trabajador independiente y donde lo primordial no dependía de acreditar filiación con persona mexicana.
Otra regresión en documentación se da con la desaparición del cambio de característica migratoria, siendo de las más utilizadas el pasar de turista a tener alguna actividad lucrativa, pues ahora cuando los extranjeros quieran obtener empleo, tendrán que salir del país y solicitar el permiso desde su país de origen lo que implica una barrera de costos y tiempo para cualquier extranjero.
Además atenta contra los derechos adquiridos de las personas con regular estancia en el país, pues los anteriores documentos migratorios otorgaban una notoria diferencia de temporalidad entre uno y otro para tener derecho a la residencia permanente en México y a la nacionalidad mexicana, quedando ambos ahora como documentos temporales, lo que reduce de 8 a 4 años la estancia en el país para tener que ostentarse como residentes permanentes, beneficiando esto sólo a las personas portadoras del anterior documento FM3.
Esta es la incongruencia de la ley de migración y del discurso de las autoridades migratorias, consagrando en el dicho la protección de los derechos humanos, pero incrementan los obstáculos en trámites y limitan de manera clara el otorgamiento de los documentos migratorios a personas extranjeras.
Leemos con insistencia sobre la situación precaria que pasan los migrantes que cruzan por nuestro país. Lo increíble es lo cerca que este tema esta de nuestra propias casas, de nuestras vidas. A pocos kilómetros del D.F, apenas saliendo de la ciudad de México en Andador del ferrocarril, número 10, Barrio San Bartolo, Huehuetoca Estado de México, se ubica el Comedor Migrante San José HUEHUETOCA.
Hasta hace poco este espacio era un albergue que daba auxilio y cierta protección a los trasnmigrantes que por ahí cruzan en un camino peligroso, incierto y a todas luces cruel e inhumano en busca de la utopia de una vida mejor en Estados Unidos. Desafortunadamente, debido a las amenazas y la falta de protección de parte de las autoridades se tuvo que cerrar ese albergue y solo se dejó un comedor para dar, por lo menos y en la medida de los posible, un suspiro de ayuda con comida, agua, primeros auxilios a la gente que por ahí cruza y que lo necesita tanto.
El albergue lo coordinan dos colegas, Andrea González y Jorge Andrade (Egresados del MORA maestría y Doctorados en Antropología CIESAS) cuya solidaridad es increíble pues han levantado ese espacio de la nada y con sus propios recursos. Muchos jóvenes (vaya lección para todos) apoyan cada día el trabajo del comedor.
Desafortunadamente las necesidades rebasan la solidaridad personal de cualquiera y no hay forma de que este grupo solo puedan sostener el espacio y la misión que encabezan.
Es por esto y porque esta es una oportunidad de demostrar que la compasión es más que un discurso sino una actitud y una posición activa ante el dolor de otros, que se ha lanzado una campaña urgente de acopio (yo diría que debería ser permanente porque la urgencia se renueva cada día).
Se trata de reunir comida como arroz, frijoles, sopa de pasta, latas, agua embotellada, sal, azúcar, aceite, caldos de pollo, café, avena, leche en polvo, sardinas, atún, pure de jitomate para sazonar. Si bien No se solicita dinero en efectivo para no generar malos entendidos , sin embargo, si hay quien prefiera y pueda aportar apoyo económico puede ponerse en contacto con los coordinadores del albergue Andrea González <
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> 5554546373 Jorge Andrade <
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> 5591104690
Pueden llevar todo lo que puedan aportar a Restaurante Tarragona, aquí la dirección: Álvaro Obregón #174, Col. Roma Norte.
Y si se encuentran en la zona Instituto MORA/Mixcoac- Del Valle-Narvarte-Roma-Condesa-Reforma: Cynthia Moreno Méndez (ex alumna Mora/ Consultora) puede pasar a recoger lo que reúnan. Sus datos son: 52 (1) 5527792876
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>
Para mayor información les incluyo un pequeño video que hicieron unos jóvenes maravillosos del colectivo ONGerosTV y del cual se extrajo la parte que habla del albergue de Huehuetoca.
https://www.facebook.com/photo.php?v=358278560956698 cuya página en facebook es https://www.facebook.com/Ongerostv?fref=tsy la página web www.ongeros.tv>
Anexo más información del propio albergue y sobre todo mi agradecimiento a quienes puedan cooperar en esta ocasión y si pueden seguir haciéndolo cada tanto en la medida de sus posibilidades, el contacto y el grito de auxilio queda al aire, esperando tenga eco hasta ahí donde cada uno se encuentra.
Info adicional:
Huehuetoca: Un Oasis para lo migrantes:
http://www.animalpolitico.com/2012/11/huehuetoca-el-oasis-desierto/#axzz2PaUU5r6f
Comedor de Huehuteca:
http://www.eluniversaledomex.mx/home/nota35445.html
Los próximos 12 y 13 de marzo se llevará a cabo el Foro México ll: uniendo comunidades, consolidando derechos que organiza la Red Mexicnaa de lideres y organizaciones migrantes. Por cortesía de sus coordiandores nos permitimos publicar un documento que explica cabalmente el objetivo de este grupo y las aacciones que emprenderán durante los días en qu ese reunirán en la ciudad de México.
Red mexicana de líderes y organizaciones migrantes y
el proceso de la agenda México
Octubre, 2011
ANTECEDENTES
La Red Mexicana de Líderes y Organizaciones de Migrantes (Red MX), nace en 2007 como resultado de un proceso de diálogo y la construcción de una agenda política compartida entre líderes de diferentes organizaciones de oriundos comunitarias llamado Agenda México. En 2010 se llevaron a cabo una serie de reuniones, principalmente en California e Illinois, por ser las regiones de mayor concentración de migrantes organizados en EEUU. Durante estas reuniones se evidenció la urgencia de articular una agenda y estrategia de incidencia tanto en México como en EEUU. En las reuniones mencionadas, surgieron decenas de temas que generan, al mismo tiempo, interés y preocupación. Para poder abordarlos, se propuso sintetizarlos en nueve temas, que no necesariamente serán los únicos: (1) derechos humanos; (2) derechos políticos de las y los mexicanos en el exterior; (3) seguridad ciudadana; (4) reforma migratoria mexicana; (5) transparencia y rendición de cuentas; (6) interlocución migrantes-gobierno; (7) desarrollo económico incluyente; (8) proyectos productivos; y (9) educación.
En septiembre de 2010 se sostuvo una reunión de trabajo en la sede del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) donde se compartieron las síntesis resultado de los ejercicios de Los Ángeles y Chicago, para, a partir de ahí, definir las prioridades de la Agenda, iniciar un proceso de retroalimentación con las organizaciones y líderes participantes, y explorar maneras de colaborar y trabajar en red para promover la Agenda México. Como resultado del ejercicio de consulta, se acordó darle prioridad a los cuatro temas siguientes:
1. Derechos políticos plenos para los migrantes: credencialización; derecho a votar y ser votados.
2. Reforma migratoria: en México, la nueva iniciativa de Ley Nacional de Migración; en EEUU, el compromiso de las autoridades mexicanas frente al tema de las deportaciones. Cese de las deportaciones y separación de familias.
3. Acceso a recursos públicos para el desarrollo social y económico local: promover nuevos proyectos para el desarrollo económico local; habilitar programas sociales para migrantes emprendedores.
4. Fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil con carácter binacional: fortalecimiento de las organizaciones de migrantes como agentes de cambio; capacitación de las y los migrantes en el tema de liderazgo e inversión en la creación de organizaciones civiles principalmente en comunidades de origen.
Posteriormente, del 13-15 de marzo, con el acompañamiento de Oxfam México, se celebró “Foro México: abriendo espacios de interlocución entre líderes migrantes, sociedad civil y el gobierno mexicano”. El evento contó con el apoyo de 20 organizaciones, clubes y federaciones de migrantes, y reunió a 34 líderes originarios de 12 estados de la República, académicos, organizaciones de la sociedad civil y funcionarios del gobierno mexicano. Como resultado, se desarrollaron propuestas concretas sobre la credencialización, el derecho a votar y ser votados, el cese a las deportaciones y la separación de las familias, la iniciativa de la Ley Nacional de Migración, el perfeccionamiento de los programas que faciliten la inversión de los migrantes así como la capacitación y el fortalecimiento de las organizaciones de migrantes.
VISIÓN
Vivir en un mundo donde los derechos de la comunidad migrante (inmigrante) mexicana sean respetados y, proactivamente, promover la participación binacional en lo cívico, político, económico, social, educativo, cultural y ambiental.
MISIÓN
Servir como un vínculo entre líderes y organizaciones de migrantes mexicanos en los Estados Unidos para influir, de forma coordinada, en la toma de decisiones, desarrollo e implementación de políticas públicas que afectan directamente a los migrantes y sus familias en sus comunidades de origen y residencia, ofreciendo herramientas que permitan trabajar en una agenda común.
LOS OBJETIVOS DE LA RED MX SON:
1. Articulación de una agenda y estrategia de incidencia para, por un lado, mejorar la situación de los migrantes y sus familias en los EEUU y, por otro, participar en la construcción de propuestas de política pública para el desarrollo de México.
2. Aumentar, como comunidad mexicana, nuestro poder de interlocución con los diferentes frentes de incidencia política que luchan por los derechos humanos, civiles, laborales, entre otros.
3. Construir una fuerza política respetable, capaz de abogar efectivamente por la solución de los problemas que enfrentamos como comunidad migrante, haciendo énfasis en la reforma migratoria, la participación cívica, el desarrollo económico, la educación y la cultura.
4. Fomentar las alianzas estratégicas con organizaciones latinoamericanas y caribeñas para reforzar el profesionalismo, la democracia y la solidaridad entre las organizaciones miembros.
5. Promover en los hijos/as de mexicanos el concepto de ciudadanos transnacionales, el conocimiento de la cultura y las tradiciones así como el orgullo y la solidaridad con las comunidades de origen de sus padres, dándoles la oportunidad de involucrarse en el trabajo binacional.
6. Fortalecer la capacidad de la comunidad mexicana para incidir en las leyes que afectan a la comunidad en EEUU y México, tales como la educación, la salud y lo laboral, haciendo énfasis en sus derechos y responsabilidades como residentes y ciudadanos en EEUU.
La Red Mexicana de Líderes y Organizaciones Migrantes no representa ni busca representar a todas las organizaciones o redes sociales de mexicanos en el extranjero. La Red MX es un espacio que busca proveer la plataforma de diálogo para generar consensos sobre las prioridades de la comunidad migrante, con el apoyo de todas las organizaciones co-convocantes que coinciden con la necesidad de abordar los cuatro ejes temáticos, reconociendo plenamente los múltiples procesos que muchas redes y organizaciones de mexicanos están desarrollando en favor de los migrantes.
CONTACTO
En México:
González Ortega 107-C, Centro, Zacatecas, Zacatecas, México. C.P. 98000.
En EE.UU:
1638 S. Blue Island Ave. Second Floor Chicago, IL 60608
(492) 924 4893 y 1(773) 8518482
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When the drug war exploded in 2008 in Juarez, refugees started to pour across the border into El Paso. They told harrowing stories of attempted assassination and kidnapping. Yet they had little hope of being granted asylum in the United States.
Typically, the United States grants less than 2 percent of asylum requests from Mexican citizens each year. That’s largely because U.S. asylum law was created in the 1980s to protect people fleeing authoritarian regimes during the Cold War. The law gives preference to refugees fleeing government persecution, not organized crime syndicates. Many U.S. immigration attorneys choose not to take Mexican drug war asylum cases because they think they’re impossible to win. But not Carlos Spector. Inundated with refugees in 2008, Spector, a longtime El Paso immigration attorney, devised a plan of action to win cases and show Mexicans that asylum is possible.
“It’s disturbing, considering the high level of violence up and down the border and throughout Mexico, that more firms aren’t taking up these cases,” Spector says. “I think there’s a certain amount of fear, and a lack of familiarity with politics in Mexico. They believe the government hype that anyone who flees Mexico is involved with the drug business.”
Spector was one of the first U.S. attorneys to win an asylum claim, for a Mexican political leader in 1991. As people fled the violence in 2008, he carefully chose cases he thought could be successful, including journalists and human rights and community activists. He’s done each case pro bono. More than just representing refugees in court, Spector and his wife Sandra, a veteran community organizer, have gone a step further, creating an organization in El Paso called Mexicans in Exile. The nonprofit, the first of its kind, raises funds for trauma counseling, housing, and other refugee needs, as well as arranging speaking tours so that asylum recipients can educate U.S. residents about the realities of the drug war.
The official story is that Mexico’s military is fighting and dismantling the drug cartels. But the truth, Spector and the people he represents say, is far more complicated. Spector and his clients are changing the conventional wisdom about Mexico’s drug war by making their cases public. In many cases, they say, innocent civilians with no involvement in the drug trade are killed or persecuted by corrupt military and government officials. Spector says that in the state of Chihuahua alone, more than 56 elected officials have been murdered in the last six years, along with 36 chiefs of police and 21 human rights activists.
“People should be screaming about this at the top of their lungs,” Spector says. “It’s at the level of genocide in terms of political leaders and human rights activists, especially in Chihuahua.”
Spector’s combination of public outreach, activism and dogged lawyering has sparked death threats from criminals, yet that hasn’t deterred him. Spector has more than 50 asylum cases pending. He’s already won four important ones, including asylum for Saul Reyes Salazar, a community activist in the Juarez Valley who lost six family members in the drug war (see “The Deadliest Place In Mexico“). Reyes says Spector helped save his and his remaining family’s lives.
“In Mexico we could not sleep, we could not go out. We lived always with the uncertainty of not knowing how much longer we might live,” Reyes says. “We are alive thanks to his good will.”
¿Está México preparado para la reforma migratoria en EUA?
La propuesta de reforma migratoria llega en un momento donde prácticamente dos de cada tres estadounidenses favorecen que los migrantes indocumentados se conviertan en ciudadadanos de EUA.
FEBRERO 7, 2013
Por: Rodolfo Córdova Alcaraz (@chikmigrante)
Hace unos días, un grupo de ocho senadores de EUA, cuatro de ellos republicanos y cuatro demócratas, presentaron un marco bipartidista para una reforma migratoria integral. Acto seguido, la Casa Blanca presentó un documento intitulado Componiendo nuestro sistema de inmigración para que todos respeten las reglas. En éste, se detallan cuatro elementos generales que Washington considera centrales en la discusión migratoria: continuar fortaleciendo la seguridad fronteriza, identificar y castigar a empleadores que contratan a trabajadores indocumentados, una ruta hacia la ciudadanía y facilitar la migración regular.
La propuesta llega en un momento donde prácticamente dos de cada tres estadounidensesfavorecen que los migrantes indocumentados se conviertan en ciudadanos de EUA. Una mayor proporción que en 2010, cuando la proporción era de uno de cada dos. El aumento se ha registrado mayoritariamente en las personas que se identifican como “republicanas”, que pasaron de un 22% a un 53% en el mismo periodo. Quizá un factor que haya influido es que en las elecciones donde Obama resultó reelecto tres de cuatro latinos le dieron su voto al presidente..
Las reacciones no se hicieron esperar. Por un lado, algunos actores celebraron que ambas propuestas contuvieran como pilar el reforzamiento de la seguridad fronteriza, como Jan Brewer, la gobernadora de Arizona. Por otro, propuestas que pugnan para que el debate incluya como elemento central el que se respeten los derechos de las personas migrantes. Entre estas posturas se encuentran la de la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas, la Red Mexicana de Líderes y Organizaciones Migrantes, el National Network for Immigrant and Refugee Rights y Human Rights Watch. Lo que uno puede vislumbrar es que será un diálogo intenso, donde hay visiones sistémicas encontradas que se traducirá en un proceso de negociación largo y tedioso.
Ante esto, hay una buena y una mala noticia. La buena es que el debate ha comenzado. El hecho de que el Senado de EUA haya presentado una propuesta bipartidista es importante. La última ocasión que esto sucedió fue con la propuesta de Kennedy, McCain y Kyl en 2005. Otro factor relevante es el hecho de que dos de cada tres estadounidenses estén de acuerdo de que las personas indocumentadas o irregulares puedan acceder a la ciudadanía es un factor fundamental —si consideramos que éste es uno de los temas más sensibles en la opinión pública—.
La mala noticia se desprende del hecho de que la migración internacional, por definición, se vive de manera transnacional. Esto significa que la reforma migratoria tendrá un impacto en varios países, en este lado de la frontera y en la vida de las personas que transitan por ella. Así lo muestran los siguientes hechos: uno de cada diez mexicanos vive de aquel lado de la frontera, la mitad de los mexicanos tenemos un familiar en EUA, y cada año migran —en el marco de los programas H2— cien mil mexicanos que sufren graves violaciones a sus derechos.
Y así surge la siguiente pregunta: ¿está México listo para hacer frente a estos cambios? La respuesta, clara y contundente, es no. Basta mirar los datos del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2013. Destaca, primero, que existen diez programas presupuestarios cuya población objetivo son las y los migrantes, en comparación de los doce que existían en 2012. El presupuesto total de los diez programas es la mitad de lo que se tenía en 2012; ahora es de 3.5 mil millones de pesos.
Segundo, en comparación con los últimos seis años, el PEF no incluye el programa “Fondo de Apoyo Social para Extrabajadores Migratorios mexicanos en Estados Unidos”; cuyo objetivo era cubrir la deuda que se tenía con los trabajadores que participaron en el Programa Bracero, de 1942 a 1964. En otras palabras, el gobierno le seguirá debiendo a los migrantes que trabajaron en EUA hace, por lo menos, 50 años.
Tercero, y relacionado con el anterior, si en la reforma migratoria amplían la cuota para los programas de trabajo temporal, en particular las visas H2, mayor será el número de mexicanos que migren bajo este esquema. ¿Cuántos recursos destina el gobierno mexicano a velar por los derechos laborales de los migrantes temporales? Un misterio.
Cuarto, si aumentan la seguridad fronteriza y continúa EUA la política de deportaciones desde el interior de nuestro país vecino, cada vez será más complejo pasar y mayor será el número de deportados. ¿Cuánto dinero se canaliza a los programas cuya población objetivo son migrantes deportados? Otro misterio.
Quinto, si la reforma incluye una ruta para la ciudadanía, la demanda en servicios consulares se incrementará (demanda por información veraz y oportuna, expediciones de documentos, etc.). El presupuesto de 2013 en el programa presupuestario “protección y asistencia consular” de la Secretaría de Relaciones Exteriores es de 191 millones de pesos. Suponiendo que todo este gasto se va para atender migrantes indocumentados en los consulados en EUA —algo no del todo exacto—, estamos hablando de que a cada migrante indocumentado, de los 6.4 millones de mexicanos indocumentados en ese país, le corresponden 29 pesos para ser atendido.
Estos elementos indican que México no está listo para los impactos de la reforma migratoria en nuestro vecino del norte. Por lo tanto, urge comenzar a identificar, entre todos los actores involucrados e interesados, cuáles de todos los aspectos que la reforma contendrá son más apremiantes y relevantes para trabajar. El Consejo Consultivo de la Secretaría de Gobernación y el Consejo Ciudadano del Instituto Nacional de Migración, son dos espacios fundamentales para comenzar a hacerlo.
BLOG CORTESÍA de LA RED MEXICANA DE LIDERES Y ORGANIZACIONES MIGRANTES
La Red Mexicana de Líderes y Organizaciones Migrantes (Red Mexicana), reconoce que como resultado de la participación histórica de los latinos en las elecciones en Estados Unidos el pasado noviembre, 2012, ha surgido un interés renovado en los dos partidos políticos sobre la necesidad de reformar la política migratoria.
La reforma migratoria es de gran preocupación para la Red Mexicana ya que la ley migratoria vigente no funciona, es injusta y tiene un impacto devastador en nuestras familias y comunidades, particularmente por el número significativo de aproximadamente seis millones de mexicanos que viven en EEUU de manera irregular.
El 29 de enero, el Presidente Barack Obama presentó elementos básicos de un futuro proyecto de reforma migratoria. Las propuestas del presidente coinciden bastante con las que un grupo bipartidista del senado presentó el 28 de enero. Esperan progresar con detalles más específicos durante los próximos dos meses.
Estas propuestas abren la posibilidad de un apoyo bipartidista por una reforma migratoria que arregle el quebrantado y disfuncional sistema migratorio vigente. Reconocemos que el proceso para lograr una reforma migratoria justa y humana es complejo, aun sin embargo, confiamos que el mensaje que los votantes latinos enviamos a los gobernantes se va a tomar en consideración en las deliberaciones.
La Red Mexicana propone las siguientes medidas:
1. Aprobar un programa legislativo con una vía a la ciudadanía para inmigrantes indocumentados y sus familias.Los requisitos para el programa deben ser razonables y no debe ser obstaculizado por criterios punitivos, costos exorbitantes, o de largas esperas para facilitar el acceso a una Residencia Legal Permanente y la ciudadanía. Toda legalización debe incluir el derecho a parejas del mismo sexo de poder patrocinar a sus esposos o parejas permanentes.
2. Acelerar el proceso para la solicitud a la Residencia Legal Permanente de las personas en Estatus de Protección Temporal (TPS). Los Estados Unidos actualmente provee TPS a más de 300,000 extranjeros de un total de siete países. Los migrantes matriculados en estos programas han renovado su TPS por más de 10 años y han desarrollado lazos fuertes familiares y económicos en los Estados Unidos.
3. Aprobar el Acta del Sueño (DREAM Act). El Acta del Sueño proveería a miles de jóvenes quienes fueron traídos a los Estados Unidos como menores con la oportunidad de contribuir plenamente a los Estados Unidos por medio de una vía a la residencia legal permanente con camino a la ciudadanía.
4. Aprobar AgJOBS. La propuesta AgJOBS proveería estabilidad a nuestras industrias agrícolas. Protegería los derechos de los trabajadores rurales y simultáneamente reconocería las contribuciones financieras a nuestra economía de los trabajadores agrícolas.
5. Proteger el bienestar de los niños ciudadanos estadounidenses. Apoyar la aprobación del Acta de Protección de Niños Ciudadanos (Child Citizen Protection Act). Permitir que los padres deciudadanos estadounidenses peticionen por medio de sus hijos menores de 21 años de edad.
6. Acelerar el proceso para solicitantes que han esperado en la fila. Acelerar el proceso para los solicitantes de residencia legal permanente quienes son familiares de un ciudadano estadounidense o un Residente Legal Permanente y que han estado esperando el ajuste de estatus por más de un año.
7. Lograr que las leyes de inmigración dentro del país se apliquen de forma razonable y humana. Aprobar legislación que prohíba las detenciones masivas de ciudadanos e inmigrantes en lugares de trabajo y en otras partes. Revocar el programa de Comunidades Seguras (S-Comm.), el cual ha resultado en la discriminación racial y abusos de derechos civiles mientras desvía los escasos recursos de las funciones tradicionales de la policía local y distorsiona las prioridades del control migratorio.
8. Modernizar el programa actual de visas para trabajadores temporales. Nos oponemos a programas de trabajadores temporales y por lo tanto no apoyamos la expansión de dichos programas. Si se retienen los programas de trabajadores temporales actuales, deben ser reformados para proveer derechos laborales completos y la habilidad de solicitar estatus deresidente con vía a la ciudadanía después de tres años.
9. Restaurar los derechos civiles dentro de las comunidades fronterizas y poner un fin a las operaciones de estilo militar en la frontera del sur. Reemplazar las políticas de control fronterizo actuales, las cuales han impactado negativamente las condiciones de derechos civiles y derechos humanos de las comunidades de las zonas fronterizas, conpolíticas de manejo fronterizo elaboradas con la participación directa de organizaciones de la sociedad civil y gobiernos locales en las comunidades de zonas fronterizas.
Medidas administrativas
1. Establecer una moratoria a las deportaciones. Durante el tiempo que el congreso está debatiendo la posible ley migratoria es imperativo que se paren las deportaciones ya que es posible que muchos beneficiaros de la nueva ley sean deportados. La administración debe de dar claros lineamientos a la Agencia Federal de Migración y aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
2. Terminar el programa de Comunidades Seguras (S-Comm; Secure Communities) el cual ha fracasado en sus objetivos de lograr incrementar la seguridad social y ha resultado en la separación de familias inocentes y trabajadoras por medio de las deportaciones sin derechos ni proceso legal. También ha generado una falta de confianza entre la policía local y las víctimas de crímenes.
3. Restablecer la habilidad de que los inmigrantes legalicen su estatus migratorio en la Unión Americana. Revocar la prohibición permanente de 3 y 10 años que previenen que los inmigrantes ajusten su estatus y restablecer la habilidad de que los inmigrantes legalicen su estatus en los Estados Unidos a pesar de haber permanecido en el país después de que se hayan vencido sus visas o entrar al país sin inspección.
4. Poner fin a la violación de protecciones de proceso legal. El sistema de justicia estadounidense es diseñado para asegurar un proceso legal de protección para todos incluyendo ciudadanos y no-ciudadanos, sin importar su estado migratorio. Se requieren reformas para detener las siguientes prácticas: detención obligatoria, la expansión del significado de “felonía agravada” ” o “delitos graves.” La liberación inmediata de los inmigrantes que se encuentran en centros de detención es imperativa ya que su única violación de ley ha sido el residir en los Estados Unidos sin una visa de inmigrante.
5. Terminar la implementación de E-Verify. Este instrumento promueve la discriminación contra los inmigrantes en el proceso de solicitar empleo. En particular, cualquier acción administrativa o legislativa que incrementa el control del empleador sobre sus empleados culmina con prácticas anti-sindicales y violaciones de derechos laborales. Por lo tanto, el programa E-Verify debe ser suspendido inmediatamente.
6. Incluir a los beneficiarios de DACA en las provisiones de la ley del cuidado de salud a bajo precio.
El acceso al cuidado médico es un componente vital para incorporar a estas personas jóvenes a nuestra sociedad.
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