mount athos

Está en la Cámara de Diputados una iniciativa de ley de migración producto del trabajo de un conjunto de senadores del PRI, PAN y PRD. La iniciativa se basa en el proyecto que por mas de dos años el Instituto Nacional de Migración trabajó apoyado por un equipo de expertos que conformaron el consejo consultivo. Después de haber sido pasada fastrack por el pleno del senado, se envió a la cámara revisora para ser turnada a las comisiones de Población, Fronteras y Asuntos Migratorios y Justicia.

Varias organizaciones de la sociedad civil y la academia le han dado seguimiento a la iniciativa, señalando los puntos flacos y los aciertos de la misma, insistiendo en que se realice un ejercicio democrático y se debata amplia y públicamente. No es mera insistencia ni afán de protagonismo la exigencia de incorporar la voz de la sociedad civil. Varias organizaciones cuentan con una amplia experiencia en el tema de defensa de derechos humanos de migrantes con lo cual pueden aportar insumos y perspectivas que avancen en el diseño de una normatividad que responda a las necesidades reales de la población migrante.

¿Y qué plantea esta iniciativa? La respuesta depende, de si la contestamos según la exposición de motivos de la misma o del análisis de quienes desde los derechos humanos la han estudiado.

Según la exposición de motivos, es una ley de avanzada que garantiza los derechos humanos de quienes migran hacia, por o desde México. Según el análisis de las y los defensores de derechos humanos y la academia, es una iniciativa que no cambia el paradigma desde donde se observan y gestionan las migraciones, el de seguridad, un paradigma que mantiene la visión de "el otro" frente a un “nosotros” y persigue y castiga al migrante.

Los operativos de detención de migrantes siguen siendo la base de la política migratoria, con una futura ley que mantendrá una aproximación de control de flujos. ¿Cómo legislar sobre una medida que en si misma es violatoria de derechos? ¿Cómo pensar que una ley de migración que no atiende el fenómeno en toda su complejidad pueda verdaderamente ser de avanzada?

Esta iniciativa deja pendientes varios temas, pero deja claro otros: a) que la normatividad en México responde a la realidad de forma tardía y responde sobre todo a cuestiones coyunturales; b) la miopía de nuestros legisladores sobre el fenómeno migratorio, quienes creen que esta ley, "con que salga" es ya un avance; y c) mas que nada, la falta de compromiso hacia los derechos humanos y la protección de un grupo altamente vulneralizado por las acciones, pero sobre todo, por las omisiones del Estado mexicano.

Siguen las discusiones sobre la iniciativa, no hay que quitar el dedo del renglón, ¡hagámonos escuchar!