| 04 de Marzo de 2010
DE GÉNERO Y MIGRACIÓN EN MÉXICO
Desde que irrumpiera la crítica feminista al saber académico,
entrada ya la década de los setenta, ha seguido un camino irregular,
nunca exento de tropiezos. Los señalamientos del carácter
ideológico del conocimiento producido (gender blind), la
invitación al replanteamiento crítico —teórico y metodológico—
del quehacer científico, y el perenne esfuerzo por transgredir
los límites disciplinarios no siempre han sido acogidos con beneplácito.



