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BERNARDO BOLAÑOS GUERRA

 

Soy profesor investigador de tiempo completo en la Universidad Autónoma Metropolitana-Cuajimalpa desde septiembre del 2006. Estudié la licenciatura en derecho y la maestría en filosofía de la ciencia en la UNAM. Mi doctorado es en filosofía por la Universidad de París I (Pantheón-Sorbonne). Soy miembro desde el 2006 del consejo editorial de Isonomía. Revista de teoría y filosofía del derecho (Fontamara / ITAM / Escuela Libre de Derecho). He sido dictaminador de las revistas Theory and Decision, Crítica. Revista Hispanoamericana de Filosofía, Diánoia, Andamios (Universidad de la Ciudad de México), Relaciones (Colegio de Michoacán), Configuraciones formativas (Universidad de Guanajuato).

Edité un número monográfico de la revista Isonomía sobre Migración, justicia y fronteras territoriales (número 30, 1 de abril de 2009). Mi artículo allí se titula “Migración, derecho consular y justicia global” (pp. 7 – 29). Actualmente dirijo el proyecto de investigación Anatomopolítica y biopolítica en América del Norte. Cambio en las tecnologías políticas de la migración y el trabajo. Mi hipótesis central es que una diferencia fundamental entre el derecho laboral contemporáneo y anteriores formas de regulación de la mano de obra es la tecnología de poder aplicada. Michel Foucault nos ha enseñado a distinguir dos tipos de tecnologías de poder: la anatomopolítica que se ejerce sobre los cuerpos y que se generaliza en Occidente a partir del siglo XVII (el manicomio, la prisión, la fábrica y, agregamos nosotros, el barco negrero y la plantación agrícola trabajada por esclavos y vigilada por capataces) y la biopolítica que, a partir del siglo XIX, se enfoca en modelar algunas características de la población (a través de la demografía, la epidemiología y, hay que añadir, políticas como la migratoria y laboral aplicables a los trabajadores). Bien que existan tecnologías mixtas de poder (piénsese en los muros fronterizos como mecanismos anatomopolíticos de disuasión de la migración de trabajadores en el siglo XXI), la clasificación anterior sigue siendo fértil.